
Pastoral se encarga de la agenda, los contactos y el informe del mes. Tú dedicas la semana a visitar, escuchar y acompañar.
Jueves 5 de noviembre
Se ha llenado con tu agenda. Quedan 4 cosas por confirmar.
Cada hora que no pasas delante de una hoja de cálculo es una hora para visitar, escuchar y acompañar a tu gente.
Menos tareas de oficina y más tiempo donde de verdad se te necesita.

Cada petición y cada contacto te esperan a la vista hasta que los atiendes.

Te recuerda a quién hace tiempo que no visitas.

Avisos agrupados tres veces al día, y en sábado, silencio.

Apuntas la visita o la comisión en el móvil, o ya está en tu Google o tu Apple.
Kilómetros, dietas y actividad se suman sin que toques una celda.
Revisas lo poco que queda y sale a Secretaría General y a Ministerial.

La aplicación se encarga de los papeles del mes. La atención pastoral sigue siendo tuya.
El hermano sugiere cuándo podría ser, sin crear cuenta. Tú decides la fecha y le avisas por tu WhatsApp.
Mi madre sale del hospital el lunes y le gustaría que la visitara.
Tu agenda va y viene con Google y Apple. Fuera de la aplicación solo sale el tipo de acto, nunca un nombre.
Quien pide una Biblia o un estudio llega a quien tiene cerca, con su historia.
Todos los sábados del año a la vista, con su pasaje y su iglesia.
Los cursos de Ministerial, con su seguimiento y sus fechas.
Añades cada ticket y se suma a la columna que le toca, sin rellenar el Excel.
Para quien acompaña en línea.
Para quien cuida de sus iglesias.
Para quien acompaña a los pastores.
Entra como pastor, misionera o Secretaría. Todo son datos inventados.